lunes, 27 de agosto de 2012

Afiche Minimax

Minimax


Minimax es una cadena de bodegas que busca socios bodegueros para que sean parte del programa. El objetivo del brief era hacer un folleto informativo para animarlos a pedir información a la central telefónica. 

El fin de todo negocio es ser un éxito en su rubro, en el caso de las bodegas es volverse un minimarket.  Pero ese objetivo toma mucho tiempo y dinero si se hace por cuenta propia, es por eso que Minimax es la oportunidad perfecta para ellos.





Guión de Radio para Guaraná

Producto:      Guaraná
Medio:            Radio
Motivo:          Loco Madera
Duración:      30”



Loco madera

Efecto Kiiiiaaaaa: es un grito de karateka ahogado que parece venir de lejos y se hace más fuerte justo antes de escuchar la madera romperse.

Comercial

Gabo: Hola soy Gabo y desde que hago Karate, rompo maderas… (Efecto Kiia). Pero ahora que tomo guaraná con vitaminas, romper maderas se ha vuelto mi hobby.

Así, opino sobre la música que componen mis patas.

Control: Mala tocada de guitarra.
Amigo: Y Gabo, qué te parece mi zionca.
Control: Efecto Kiiiiaaaaa. Efecto de madera rompiéndose.

Gabo: También ayudé madurar a mi hermana.

Hermana: Mira Gabo mi casa de muñecas.
Control: Efecto Kiiiiaaaaa. Efecto de madera rompiéndose.

Gabo: Incluso, fui parte de un show.

Presentador: Y con ustedes, Perú Negro.
Control: Empieza la tocada de cajón. Luego escuchamos el efecto Kiiiiaaaaa

Gabo: Me vacila romper madera y por eso lo hago más.

Loc. Inst.:
Ahora Guaraná trae vitaminas, para que lo que quieras hacer lo hagas más. Toma Guaraná Backus, mantente fresco.



domingo, 9 de octubre de 2011

Algo sobre Eduardo

Cuando el equipo de fútbol Real Lince tuvo en sus filas a un chico flaco y chato, llamado Eduardo, que le decían Lalo de cariño o de flojera, un habilidoso con la pierna derecha y guerrero hasta la muerte por la pelota, nunca pensaron  que ese chico podía terminar estudiando en una universidad. Soñaba cada noche sobre mi juego del día siguiente y después de jugar soñaba cómo pudo haber sido mejor. Pero nunca me imaginé siendo universitario y persiguiendo un sueño más ambicioso y difícil, que es ser el mejor redactor creativo de publicidad en el mundo.

Llegué sin pena ni gloria a la universidad. Bueno, a decir verdad, más con pena que otra cosa. Por tener una inclinación al fútbol y un posible talento que nunca llegó a ningún lado, terminé engrosando las filas de aquellos estudiantes que se encuentran en el limbo estudiantil que es la academia preuniversitaria. Sin embargo, tampoco la tomé en serio, y pase a divertirme más en la academia que en el colegio, renegaba mi posición de no ingresante así que me acomodaba lo mejor que podía. Luego de algunos intentos fallidos, pude ingresar por la Ceprepuc a la Pontificia Universidad Católica del Perú. Aún ahora dudo si es que hubo alguna gloria en eso, porque por más que ingresé como uno de los veinte mejores, nunca me esforcé como para los exámenes de admisión.

Ya en la PUCP había que tomar un rumbo de carrera, que nunca estuvo claro porque estudiar fue pesado, y estudios generales letras era deprimente si no fuera por la falta de responsabilidad que había en el ambiente. Tuvo que pasar un tiempo para darme cuenta lo importante que fue esa etapa en mi perfil profesional. Aún cuando en el colegio gané un premio de literatura por escribir una pequeña historia para un concurso entre todos los Trilces de Lima, no me vi como literato ni escritor. Es más, nadie me veía así. Me agobiaba pensar en solo crear textos, cuando las imágenes pueden ser tan provechosas. Además mis ideas eran demasiado estúpidas como para ser puestas en papel medio amarillo y con una tapa encima. Ya habiendo pasado un tiempo me encontré con la carrera de Publicidad, una práctica que siempre me había atraído pero no tenía la menor idea de que se tenía que estudiar para trabajar en eso. Fue amor a primera vista, una carrera en la que te pagan por hacer realidad tus ideas, por más extrañas que puedan parecer.

Textos redactados I

Un ángel que roba oportunidades

Ese fin de semana había amanecido como cualquier otro, un desayuno ligero, un buen partido de fútbol televisado y una llamada a la enamorada en Perú. Sí, estaba en Estados Unidos, un viaje de visita a unos parientes que están de ilegales en Miami, pero por azares del destino me encontraba viviendo en la casa de un amigo que conocí jugando al balompié en una de las calles latinas de esta ciudad gringa donde se habla más español que inglés.

Me había puesto la camiseta del equipo italiano, por alguna razón, el azul es un color que me atrae bastante, y mejor aún si viene con un emblema de algún equipo de fútbol. Salimos a visitar uno de los mall que hay por la zona, a ver si encontrábamos algo barato esta vez. Al estar en una de las tiendas, un joven del cual desconocíamos toda información relevante para ponerla por escrito, nos comenzó a hacer gestos al otro extremo de la tienda. Señalaba mi camiseta y me indicaba que me acerque mientras venia a nosotros. Su expresión era memorable, felicidad en cada gesto del rostro, parecía tener la sonrisa estancada. “Ey tío, he visto a Totti en la tienda de Swatch que está antes de la pileta principal, Totti!”, dijo, sin perder la sonrisa en el rostro. Antes de que termine de decir pileta yo ya había volteado el rostro para salir por la puerta y buscar a ese jugador tan extraordinario que es Franchesco Totti.

Esas cosas deben pasar una vez en la vida, y solo de algunos afortunados, tenía la camiseta de su equipo nacional y un plumón o lapicero lo conseguía en cualquier lado. Caminaba por el pasillo y pensaba en las mil cosas que le podría decir. Cada tienda estaba abarrotada de gente, niños pasaban por mi lado corriendo como animales ante la comida y me atravesaban como un ente. Tenía la mirada fija porque mi mente estaba en otro lugar, trataba de recordar cada palabra en inglés que había preparado en mi discurso creado improvisadamente hace treinta segundos. Mis piernas iban presurosas, tenían vida, lo juro. Era el pie derecho el que llevaba el liderato y pisaba cada cuadro del suelo con una determinación envidiable. No recuerdo dónde estaban mis brazos cuando llegué a la susodicha tienda, lo podía ver en la entrada. Rodeado de un par de transeúntes que le daban la mano y parecían preguntarle algo, pero eso no era lo importante de la situación. Había algo más, una silueta femenina, lo cogía de su mano, su presencia me había arrastrado totalmente de la escena. Por un segundo me pareció ver que tenía alas que salían del vestido rosado, que acompañaba unas sandalias cremas que parecían haber sido hechas para ella. Al pasar por mi lado, puse todos mis sentidos en su aroma, quería saber cómo olía un ángel.

Al llegar mi amigo en la escena, dudé por un momento de contarle lo que pasó. Sin embargo, él también es hombre, y supuse que lo entendería. Me equivoqué, hay hombres, y hay imbéciles. Parece que yo pertenezco a los de segundo tipo.

Textos redactados II

Al fondo hay Insight

Si las series americanas generan un gran revuelo y mediación en sus puntos más álgidos, no podía esperarse menos de una serie peruana. “Al fondo hay sitio” viene creando en los últimos años la mayor audiencia televisiva peruana en su horario. Es posible afirmar que se ha apropiado de las noches de todos sus televidentes y ha trascendido su objetivo de entretenimiento para chocar contra la realidad de sus protagonistas. A partir de las ocho de la noche de los días laborables de la semana, gran parte de la sociedad peruana se encuentra frente al televisor para adentrarse al mundo imaginario y común de la serie, producto de un guión bien hecho por parte de Efraín Aguilar y su equipo. Incluso, en repetidas ocasiones los actores se han encontrado en situaciones embarazosas al enfrentarse a sus televidentes fuera del set de televisión, ya que estos parecen confundir o no diferenciar la realidad de la ficción.

El programa es exitosos a tal magnitud, porque usa lo más esencial e importante para establecer un mensaje masivo: Insights. Los insights son pensamientos o creencias comunes que posee un grupo de gente que comparte el mismo espacio y tiempo. El objetivo es crear un puente directo y claro entre el medio y su audiencia, para que el mensaje funcione. Estos tipos de pensamientos se encuentran en las personas en diferentes niveles, exteriorizados o interior izados. Es decir, podemos conseguir estos pensamientos por parte de  los diálogos en la cotidianidad de la vida social; o podemos responder a pensamientos e ideas que no son comunicadas pero están ahí, dentro del razonar común.

El uso de los insights en la serie aporta un sinnúmero de identificaciones con su público, lo que le genera el éxito del que goza. Como producto, su venta es atractiva no solo para el mismo medio y canal que transmite, sino también para los diferentes medios de comunicación que buscan generar consumo a través del éxito del programa. “Al fondo hay sitio” la encontramos en todos lados, desde los diálogos de las personas que nos rodean en un determinado momento, hasta en portadas de periódicos  en cada esquina del barrio. Un claro y gran ejemplo de cómo un producto comunicacional de consumo puede generar éxito cuando refleja a su público dentro de la pantalla y consigue que la realidad juegue con la ficción.

Campaña para uso de escaleras en hospital

Situación:
En el Hospital Rebagliatti, los visitantes hacen un uso excesivo de los ascensores, produciendo colas larguísimas que  congestionan la primera planta del edificio perjudicando a todos.

Problema:
1. La gente no hace uso de las escaleras por flojera.

2. La gente no conoce sobre la existencia de las escaleras, por las largas colas que obstaculizan la vía, además porque el acceso a éstas siempre está cerrada y  vigilada por un personal de seguridad.


Campaña:

Se va a buscar un cambio de actitud, otorgando un beneficio por el costo de subir las escaleras.

Tipo de campaña: Contestataria

Los mensajes van a buscar atacar a la "flojera" del target:

*Mensajes en la cola para tomar el ascensor
*En la entrada al hospital
*En la puerta hacia las escaleras
*En las mismas escaleras

Además:

*Cambio de puerta de acceso
Además de la presencia del guardia de seguridad frente a la puerta de acceso, está luce como una entrada hacia cualquier lugar del edificio, menos a las escaleras. Es por eso que si se cambia por una puerta transparente, ya se generaría un cambio positivo.

Carteles para los alrededores:






Pegatinas para el suelo

Extra:

En un hospital, las personas van a ver a sus seres queridos ante una situación donde uno puede no estar pensando en hacer ejercicio. Hay muchas campañas donde la información no ha sido suficiente, así que vamos más allá.

En los hospitales hay un aura, un sentimiento de nostalgia, de dolor, de miedo, todo es silencio y escuchas gente llorando cuando caminas por los pasillos, murmullos que buscan tranquilidad, narices aguantando moquear; el caminar de la gente no es la normal, la gente está preocupada y hay veces que sí hay felicidad, pero no predomina en el ambiente del hospital.


El beneficio de la salud de las personas solo va a ser tomada en cuenta por una parte de la sociedad, pero si queremos darle más beneficios al público, vamos a hacer de las escaleras un escenario donde caminar no solo sea saludable, sino, un placer para la vista y para la persona.

Entonces: 

La religión juega un papel fundamental en las personas que van de visita o están en el hospital.

Otro factor:

 El Perú es intercultural, tenemos 24 departamentos, muchos santos, muchas formas de vivir y ver la religión.

Idea: 

Usar el tema religión y cultura para acompañar de cierta forma a las personas que suben las escaleras.

¿Cómo?

Pintando las paredes de las escaleras con murales que tengan como tema la religión. Que incluya en cada mural, la cultura religiosa de cada región. 
La virgen del Carmen, el señor de Luren, y otros iconos religiosos que estén en una situación no de lamento sino de compañía con los afectados.
Se convocará a artistas de cada región para adornar cada piso de las escaleras con un tema, en algunos casos se podría hasta combinar para lograr una mayor diversidad.


Así, subir las escaleras no solo será un ejercicio físico, sino también, un apoyo espiritual en el arisco ambiente de hospital que los visitantes tienen que soportar.


miércoles, 5 de octubre de 2011

Receta para un obtener un gato con estilo

En estos días, tener un gato ya no es suficiente, ahora hay que diseñar nuestros propios gatos para que combine con nuestra personalidad o el momento. Esta receta puede derivarse en otras para conseguir mejores colores o ejemplares únicos.

*Como conseguir un Gato Dálmata

1.  Compre un gato macho blanco
2.  Compre una gata negra
3.  Pon a reproducir Love is in the air
4.  Desaparezca
5.  Espere dos meses

Precaución: No abusar del procedimiento, cuidar la tasa de natalidad es tarea de todos